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El nacimiento de venus de Botticcelli
El Nacimiento de Venus es una de las obras más famosas de Botticelli. Fue pintada para un miembro de la familia Médici, para decorar uno de sus palacios de ocio en el campo. El tema mitológico era habitual en estos emplazamientos campestres, surgiendo imágenes como la Primavera o Venus y Marte. Venus es la diosa del amor y su nacimiento se debe a los genitales del dios Urano, cortados por su hijo Cronos y arrojados al mar.

El momento que presenta el artista es la llegada de la diosa, tras su nacimiento, a la isla de Citera, empujada por el viento como describe Homero, quien sirvió de fuente literaria para la obra de Botticelli.
Venus aparece en el centro de la composición sobre una enorme concha; sus largos cabellos rubios cubren sus partes íntimas mientras que con su brazo derecho trata de taparse el pecho, repitiendo una postura típica en las estatuas romanas de las Venus Púdicas. La figura blanquecina se acompaña de Céfiro, el dios del viento, junto a Aura, la diosa de la brisa, enlazados ambos personajes en un estrecho abrazo.
En la zona terrestre encontramos a una de las Horas, las diosas de las estaciones, en concreto de la primavera, ya que lleva su manto decorado con motivos florales. Hora espera a la diosa para arroparla con un manto también floreado; las rosas caen junto a Venus ya que la tradición dice que surgieron con ella. Técnicamente, Botticelli ha conseguido una figura magnífica aunque el modelado es algo duro, reforzando los contornos con una línea oscura, como si se tratara de una estatua clásica. De esta manera, el artista toma como referencia la Antigüedad a la hora de realizar sus trabajos. Los ropajes se pegan a los cuerpos, destacando todos y cada uno de los pliegues y los detalles.
El resultado es sensacional pero las pinturas de Botticelli parecen algo frías e incluso primitivas.
7 comentariosRetomando el hilo
Para mantener un orden y que no os perdáis, voy a recordar un poquito en que momento de la historia nos encontramos. Aún estamos inmersos en la bella etapa clásica exactamente justo en su ecuador después de admirar la gran civilización griega como centro de la creatividad artística. Quizás por eso me resulta menos atractivo lo que viene ahora: los romanos, a diferencia de sus antecesores su vocación no estuvo ni en su pensamiento ni el arte sino en su deseo de dominación política y económica.
Es increíble como una pequeña ciudad del Lacio acabó controlando todo el Mediterráneo como un gran estado. Cuándo se convirtió en un gran Imperio, sintieron la necesidad de manifestar su propia grandeza mediante colosales obras. Pero la arquitectura imperial romana se interesó vivamente por el espacio interior y utilitario.
Las viviendas romanas son un ejemplo, descuidaban su aspecto exterior dando prioridad a una distribución más práctica en su interior. Para mí, los mejores anfitriones de la historia, las viviendas más cuidadas y completas, una arquitectura célebre que incluso les permitía disponer de un sistema de calefacción subterráneo.
Pues dicho esto, ya podemos avanzar hacia el siguiente artículo con una mínima coherencia XDD.
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