Archivos del mes: Junio, 2007
Brown y sus aportaciones a mi intelecto matemático
Desde hace ya mucho tiempo que vengo oyendo halagos y más halagos a la ‘obra’ por excelencia de Dan Brown: ‘El código Da Vinci’. Incluso le galardonaron con el Premio Pulitzer (esto me hace reflexionar sobre lo simples e impresionables que son los americanos).
Antes de leer este libro ya había leído ‘La fortaleza Digital’ (su primera obra) y aunque he de reconocer que me gustó, pude ver que este autor no se documenta demasiado para escribir, ya que describe los lugares como a él le da la gana, por ejemplo habla de España como un lugar tercermundista, en concreto de Sevilla. Cómo entiendo que este tipo de novela contiene ficción pensé que no era un error garrafal, siempre y cuando el libro no se convierta en todo un referente, como ha pasado con su obra más exitosa.
Lo único emocionante y realmente nuevo que me aportó ‘El código’ fue el número phi, que hasta entonces desconocía en su contexto actual (digo esto porque aunque lo había estudiado como la divina proporción -el hombre de Vitrubio- no sabia todos los ejemplos dónde lo podemos encontrar). Me pareció lo más excitante de todo el libro, el número dorado y la Sucesión de Fibonacci.

El número phi o número aureo
Como ya he dicho antes que soy de letras, intentaré explicarlo con ejemplos mejor que con ecuaciones.
phi = 1′6180….
En el cuerpo humano: Si medimos por ejemplo, nuestro brazo (del hombro a la muñeca) y lo dividimos por la distancia de nuestro codo a la muñeca obtendremos dicho número (quizás con alguna variación decimal) y así con todos los huesos.
En la naturaleza: en el crecimiento de las plantas, en las conchas de algunos moluscos o en los cuernos de los carneros; en la distribución de las hojas alrededor del tallo, en las escamas de las piñas, en las semillas de girasol y en la relación entre las abejas macho y hembra de un panal y así muchísimos mas ejemplos.
En la actualidad: en los paquetes de tabaco, las tarjetas de crédito, en el edificio de la ONU de EEUU, etc
Y paso de mencionar aquí, todas las obras de arte en las que aparece, eso me lo reservo para los post relacionados con la Historia del Arte; aunque se me olvidó mencionarlo en las pirámides, espero que me perdonéis!
Sucesión de Fibonacci
Surgió al ser planteado por Leonardo de Pissa como un problema de la reproducción de dos conejos, seria así 1,1,2,3,5,8,13,21,34,55,89,144,233…
Estos números presentan muchos misterios pero el más interesante es que si dividimos dos nºs consecutivos de fibonacci (el mayor entre el menor) obtendremos chan chan chan: el enigmático nº phi o aproximaciones:
8/5=1,6… 233/144=1,618…
Sorprendente verdad?
Volviendo el tema de Brown, diré que en España tenemos una alicantina que le da mil patadas a este señor, la fabulosa Matilde Asensi. Ella si que se documenta bien antes de escribir y tiene un don para tejer tramas perfectamente coherentes, como por ejemplo en ‘El último catón’ que hila sabiamente la ‘Divina Comedia’ de Dante con una serie de pruebas que tienen que superar los protagonistas para acceder al Veracruz, o en ‘El origen perdido’ que se sumerge de pleno en la antiguedad maya.
Alá, ya está felicidades a los que hayan leído el post entero, espero no haberos aburrido mucho.
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